El bosque mediterráneo aumenta su superficie, pero está cada vez más amenazado

El área de bosque mediterráneo ha aumentado en un 2 por ciento entre 2010 y 2015, lo que se traduce en un incremento de 1,8 millones de hectáreas -aproximadamente el tamaño de Eslovenia-, según un nuevo informe sobre El estado de los bosques mediterráneos elaborado por la FAO y el Plan Bleu.

Pero el estudio advierte que los bosques del Mediterráneo también se han visto seriamente afectados por la degradación y están cada vez más amenazados por el cambio climático, el crecimiento demográfico, los incendios forestales y la escasez de agua.

“Los bosques mediterráneos llevan adaptándose desde hace tiempo a las presiones causadas por el desarrollo humano. Pero estas presiones nunca han sido tan extremas como ahora”, afirmó Hiroto Mitsugi, Subdirector General de la FAO al frente del Departamento Forestal.

“A menos que hagamos más para combatir la degradación de los bosques –añadió Mitsugi- más de 500 millones de personas en 31 países y tres continentes se enfrentarán pronto a un amplio abanico de problemas económicos, sociales y ambientales”.

Elen Lemaitre-Curri, Directora del Plan Bleu, señaló por su parte que “en un contexto de rápidos cambios climáticos, sociales y de estilo de vida en el Mediterráneo, las soluciones forestales y basadas en árboles son fundamentales para la sostenibilidad general de la región, con un impacto que se espera vaya más allá de las áreas forestales. Los bosques aguas arriba, la agrosilvicultura y los árboles y parques urbanos pueden ayudar a preservar servicios clave del ecosistema, reducir la degradación del suelo y ayudar en la transición hacia una economía verde, ecológica, con bajas emisiones de carbono, circular, con un uso eficiente de los recursos y equitativa a nivel social. Para aprovechar este potencial se requieren diversos instrumentos, incluidos enfoques participativos y herramientas y alianzas económicas innovadoras”.

 


Bosques mediterráneos: datos clave

• El área de bosques de los países mediterráneos es de cerca de 88 millones de hectáreas, el tamaño de Francia e Italia. Supone el 2 por ciento de la superficie forestal mundial.

• En general, el aumento en la superficie de bosque ha sido ligeramente mayor en el norte  del Mediterráneo que en el sur, pero, a nivel de país, la mayor pérdida de área forestal se ha producido en los países europeos (los que más área de bosque perdieron entre 1990 y 2015 fueron Portugal, Bosnia y Herzegovina y Albania)

• Hay 80 millones de ha de tierras degradadas -incluidos los bosques-, en el Mediterráneo

• Las áreas protegidas han aumentado, en especial en regiones con superficies forestales reducidas: África del Norte alberga el 4 por ciento de los bosques mediterráneos, pero éstos representan casi la cuarta parte de sus áreas protegidas

• Los bosques almacenan más de 5 000 millones de toneladas de carbono (cerca del 2 por ciento del carbono forestal mundial), con un aumento de 1 650 millones (2 por ciento anual) entre 1990 y 2015

• Cada año se queman más de 400 000 hectáreas de bosques

• Al menos 339 (un 16 por ciento) de las especies de animales y plantas del bosque mediterráneo se encuentran en peligro de extinción.

Causas de la degradación de los bosques mediterráneos

La degradación de los bosques en el norte del Mediterráneo se debe principalmente al abandono de la tierra y los incendios, mientras que los bosques en el sureste de la región sufren la sobreexplotación de la leña, sobrepastoreo y la presión demográfica.

El cambio climático sigue siendo la amenaza más importante para todos los bosques mediterráneos. El aumento de las temperaturas, los patrones de lluvia irregulares y las sequías más prolongadas alterarán significativamente la cobertura y distribución de bosques y árboles en los próximos años.

Por ejemplo, cuando los árboles intentan resistir las sequías, agotan sus reservas de carbono y producen menos carbohidratos y resinas, que son esenciales para su salud. Esto ya ha provocado una disminución o la muerte de robles, abetos, piceas, hayas y pinos en España, Francia, Italia y Grecia, y de los cedros del Atlas en Argelia.

La población en las riberas del Mediterráneo se duplicó entre 1960 y 2015, alcanzando los 537 millones de personas, y se estima que llegará a 670 millones en 2050. Si bien han habido pocos cambios demográficos en el norte, el rápido aumento de población en el sureste de la región ha llevado a una explotación excesiva de los recursos naturales.

Los incendios forestales siguen representando una amenaza importante. Aunque la cifra de incendios ha disminuido en el norte y noreste en las últimas décadas, el número de incendios de mayor extensión (que afectan a más de 500 hectáreas) ha aumentado. El informe prevé que esta tendencia continúe: habrá en general menos incendios, pero de mayor envergadura.

La escasez de agua y la erosión del suelo son especialmente dañinas para los bosques mediterráneos, ya que los suelos son más delgados y pobres que en otras regiones.

Más de 300 especies de animales y plantas en peligro de extinción

La región mediterránea tiene la segunda mayor concentración de biodiversidad del mundo, pero en situación crítica, ya que a medida que los bosques se enfrentan a presiones crecientes, también la sufren sus animales y plantas.

Los bosques albergan tres cuartas partes de las especies de mamíferos terrestres del Mediterráneo, casi la mitad de las especies de vertebrados de la región y cerca de las tres cuartas partes de los insectos terrestres. Los bosques dan refugio también a más de una cuarta parte de las especies de plantas más altas de la región.

Los bosques de los siguientes países tienen el mayor número de especies amenazadas: 26 por ciento en España, 24 en Italia, 21 en Grecia, 17 en Turquía y 15 por ciento en Marruecos.

Los bosques mediterráneos son además ricos en hongos. Sin embargo, éstos están disminuyendo gradualmente debido a la tala y la extracción de madera.

Soluciones a la degradación forestal

El informe insta a los países a ampliar la restauración de bosques y paisajes. En particular, recomienda:

• Entresacar y plantar especies de árboles mezcladas para reducir el impacto de las sequías

• Nuevas políticas de lucha contra incendios que vayan más allá de apagar fuegos e incluyan actividades preventivas de gestión, preparación y restauración de la vegetación

• Una estrategia forestal regional y políticas comunes

• Reforzar las cadenas de valor forestal

• Los bosques mediterráneos forman ya parte de la economía verde, pero sus contribuciones podrían maximizarse si las estrategias de esta economía verde se centrasen más en los bosques

• Incremento de bosques, parques y huertas en las áreas urbanas

• Crear alianzas más sólidas entre los sectores público y privado para la gestión forestal

• Aplicar las directrices de la FAO para la restauración de bosques y paisajes degradados

El informe abarca 27 países: Albania, Argelia, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Croacia, Chipre, Egipto, Francia, Grecia, Israel, Italia, Jordania, Líbano, Libia, la ex República Yugoslava de Macedonia, Malta, Mónaco, Montenegro, Marruecos, Palestina, Portugal, Serbia, Eslovenia, España, República Árabe Siria, Túnez y Turquía.

 


 

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