Consumo local, cuando los productos sostenibles están tan cerca

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Siempre que hablamos de productos sostenibles, citamos un montón de eco-etiquetas pero estos no son los únicos. Los productos locales presentan un menor impacto que los procedentes de zonas lejanas.

La compra de productos locales, reduce considerablemente los desplazamientos minimizando el uso de combustibles y por tanto de emisiones contaminantes. A principios de los noventa (1191) se acuñó los desplazamientos de los alimentos como Food Miles, denominado así por Tim  Lang en un documental de la BBC, analizando la distancia que hace la comida desde su producción hasta su consumo.

Obviamente el consumo de productos locales tiene beneficios para el medio natural, pero también para nuestra sociedad y economía. La compra de productos locales, especialmente en el comercio de proximidad, favorece la cohesión social, creando redes informales de colaboración. La compra de proximidad crea una interconexión entre los productores y consumidores. Además nos hace (a los consumidores) plenamente conscientes del impacto que tiene nuestras decisiones al comprar un producto. Podemos ver directamente donde va nuestro dinero (comercio local y productor local).

La economía de nuestra región, también se ve favorecida. Ya que el consumo de productos locales favorece la creación o el mantenimiento de puestos de trabajo de nuestro entorno. La compra de estos productos es una de las mejores maneras de fomentar las empresas de nuestro municipio o región.

El consumo de proximidad está muy relacionado con el movimiento slow city que ya os hemos hablado en anteriores post.

La cercanía al productor siempre nos hace más sensible al modo de producir. Si un granjero vierte todos sus residuos al río que vamos a pescar o a bañarnos, seguramente no le compremos más sus productos. Pero si hace lo mismo un ganadero de China o Rusia, nos será más indiferente. Bueno lo más seguro es que nunca nos enteremos de dicho vertido.

Así que si queremos mejorar nuestro entorno, compremos productos locales y si son ecológicos mucho mejor. Pero lo más importante no nos fijemos sólo en el precio, debemos reflexionar como lo producen y comercializan.

Recuerda: Cada vez que compras, estás eligiendo el mundo que quieres…

Autor: Jose Taboada

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