Concellos de Galicia, la unión hace la fuerza

planeamiento Coruña

La unión hace la fuerza, es un lema que todos hemos oído alguna vez, con multitud de ejemplos de su beneficio, pero entre los concellos gallegos es un concepto casi inexistente. Este minifundismo ha favorecido junto a otros factores que en Galicia se sienta un gran sentido de identidad territorial y por tanto de pertenencia, que ha dificultado históricamente el cooperativismo y asociacionismo, especialmente si lo comparamos  con otras zonas.


Este carácter gallego también se refleja en la manera de organización de nuestro territorio, con más de 30000 núcleos que se estructuran en 313 concellos.

Los municipios gallegos se enfrentan a grandes retos, el más importante es el de su supervivencia y competitividad en un mundo globalizado. Las principales ciudades gallegas aún presentan cierto dinamismo, pero su capacidad de atracción se está reduciendo a favor de las grandes urbes nacionales (Madrid y Barcelona) e internacionales. La pérdida de competitividad de las ciudades medianas como las gallegas, hace peligrar la competitividad de Galicia. Las villas gallegas o ciudades pequeñas ya no sustentan la despoblación rural, la mayor parte están estancadas o con un crecimiento mínimo (las que crecen son a causa de fagocitar otras ciudades, como el caso de Narón o Ames).

A pesar de no presentar grandes urbes, la mayor parte de las ciudades se encuentran en el Eje Atlántico. Esta área urbana tiene una gran capacidad de competir a nivel global. Además, cuenta con  dos regiones metropolitanas conformadas por A Coruña-Ferrol y Pontevedra-Vigo, y junto a Santiago de Compostela podría ser un importante polo de atracción. Pero a la hora de la verdad,  otras regiones  como  el norte de Portugal, con su capital O Porto, están consiguiendo muchas más inversiones que Eje Atlántico gallego. La falta de competitividad de los concellos gallegos se debe a varias causas, pero una de las más importantes es que la mayoría de concellos compiten unos con otros, como reinos feudales que le hacen reducir competitividad a nivel global. Siendo evidente en las grandes inversiones: Galicia cuenta con tres aeropuertos, pero ninguno compite de tú a tú con el aeropuerto de O Porto. Y estos procesos también los vemos en inversiones recientes como el puerto exterior de Ferrol y el de A Coruña, a decenas de kilómetros. Mientras que se duplican infraestructuras, en muchos de estos municipios carecen de otras importantes, como depuradoras, buenas conexiones por ferrocarril (A Coruña- Ferrol), etc.

Esta falta de unión entre municipios, también es evidente en la gestión  de servicios, como  residuos urbanos, saneamiento y abastecimiento, movilidad, etc. Esta falta de coordinación ha supuesto la deficiencia de los servicios públicos o el encarecimiento de los mismos, convirtiendo los concellos en menos atractivos para la ciudadanía y las inversiones.

Dentro de esta competencia existen municipios que se han beneficiado como  Narón respecto a Ferrol o Ames y Teo  respecto a Santiago. Tanto Ames y Teo como Narón se han aprovechado de su posición privilegiada y de un suelo mucho más barato, para acoger un gran volumen de población de las ciudades de Ferrol y Santiago de Compostela y convertirse en las pequeñas ciudades con más crecimiento.

Mientras en el rural gallego la falta de colaboración también es evidente. El reducido de los municipios hace imposible la creación de estrategias que permitan mejorar su competitividad y servicios, para frenar el éxodo demográfico. A pesar de ello, rara vez  colaboran en propuestas conjuntas para lograr que su comarca sea mucho más atractiva.

Si queremos que los concellos gallegos sean competitivos y eficaces, en el contexto actual y futuro, es necesario que empiecen a colaborar seriamente, mediante áreas metropolitanas funcionales, mancomunidades o fusión de concellos. Pero las riñas políticas, la falta de compromiso, los vecinos y los distintos lobbys de cada concello, hacen muy complicada la tarea.

El mundo está cambiando a marchas forzadas y si queremos ser actores y no espectadores, tenemos que adaptarnos a este mundo globalizado y parta ello debemos de unir fuerzas y cooperar con un objetivo común.

Autor: Jose Taboada

 


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