Biomimética. La naturaleza fuente de inspiración

La naturaleza nos lleva millones de años de ventaja en cualquier campo y por ello, siempre ha sido un referente para el hombre. Por ello, muchas de las cosas que nos rodean en nuestra vida cotidiana están concebidas o tienen un funcionamiento similar a cómo funciona en la naturaleza. La idea de que los humanos pueden emplear  diseños basados en la naturaleza no es nuevo, ya hace más de 400 años, Leonardo da Vinci se basó en ella para inspirarse en sus máquinas voladoras a través del estudio de los pájaros. Otro ejemplo es el velcro, un material que todos conocemos, basado en las flores de cardo. Este material fue descubierto en 1948 por el ingeniero suizo Georges de Mestral un día que paseaba con su perro, el cual descubrió lo complicado que resultaba desenganchar sus pantalones y del pelo de su perro los frutos del cardo alpino (Xanthium spinosum) y otras plantas, viendo la utilidad que tendría este mecanismo para las prendas de vestir y calzado.

Teniendo en cuenta estos precedentes, existe una disciplina dentro del campo de la ciencia y tecnología llamada Biomimética (de bio, vida y mimesis, imitar), que es la ciencia que estudia a la naturaleza como fuente de inspiración, para el desarrollo de tecnologías innovadoras que resuelven aquellos problemas humanos que la naturaleza ya ha resuelto mediante los modelos de sistemas (mecánica), procesos (química) y elementos que imitan o se inspiran en ella.

La naturaleza nos lleva millones de años de ventaja en cualquier campo y por ello, siempre ha sido un referente para el hombre. Por ello, muchas de las cosas que nos rodean en nuestra vida cotidiana están concebidas o tienen un funcionamiento similar a cómo funciona en la naturaleza. La idea de que los humanos pueden emplear  diseños basados en la naturaleza no es nuevo, ya hace más de 400 años, Leonardo da Vinci se basó en ella para inspirarse en sus máquinas voladoras a través del estudio de los pájaros. Otro ejemplo es el velcro, un material que todos conocemos, basado en las flores de cardo. Este material fue descubierto en 1948 por el ingeniero suizo Georges de Mestral un día que paseaba con su perro, el cual descubrió lo complicado que resultaba desenganchar sus pantalones y del pelo de su perro los frutos del cardo alpino (Xanthium spinosum) y otras plantas, viendo la utilidad que tendría este mecanismo para las prendas de vestir y calzado.

Teniendo en cuenta estos precedentes, existe una disciplina dentro del campo de la ciencia y tecnología llamada Biomimética (de bio, vida y mimesis, imitar), que es la ciencia que estudia a la naturaleza como fuente de inspiración, para el desarrollo de tecnologías innovadoras que resuelven aquellos problemas humanos que la naturaleza ya ha resuelto mediante los modelos de sistemas (mecánica), procesos (química) y elementos que imitan o se inspiran en ella.

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Fuente: http://queaprendemoshoy.com

tysgal

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