Al ritmo actual de consumo, harán falta dos planetas para mantener a 8.500 millones de personas en 2030.

Estamos sobrexplotando los recursos naturales del Planeta a un ritmo insostenible. Necesitamos actuar ya para reformar nuestros sistemas alimentario y energético,  y cumplir con los compromisos mundiales para frenar el cambio climático, proteger la biodiversidad y fomentar el desarrollo sostenible.

La biodiversidad mundial disminuye a un ritmo alarmante. El Índice Planeta Vivo 2016 revela que la población mundial de peces, aves, mamíferos, anfibios y reptiles disminuyó un 58% entre 1970 y 2012, debido a las actividades humanas; y ofrece la tendencia para el año 2020, un escenario demoledor que prevé una disminución de hasta un 67% en tan solo medio siglo (en el periodo 1970-2020).

Las actividades humanas están empujando nuestro planeta a un territorio inexplorado. De hecho, existen evidencias de que entramos a una nueva época geológica generada por las acciones humanas: “el Antropoceno”. Los habitantes del Planeta —incluyendo al Homo sapiens— enfrentan un futuro incierto.

La pérdida de biodiversidad es solo una de las señales de alarma de un planeta en peligro. La Huella Ecológica  (que mide nuestra demanda de recursos naturales) indica que consumimos tanto como si tuviéramos 1,6 Tierras a nuestra disposición. De hecho, si mantenemos este nivel de consumo de recursos natuarles, en 2050 necesitaremos el equivalente a 2,5 planetas para abastecernos.

Los impactos de la actividad humana son cada vez más visibles. Los datos del informe demuestran que nuestro sistema alimentario está llevando al Planeta al limite: la agricultura ocupa el 34% de la superficie de la Tierra y consume el 69% de las extracciones de agua dulce. Producimos mal y comemos peor: una tercera parte de los alimentos que se producen se tiran.

La solución está en nuestras manos

Pero si los seres humanos somos capaces de producir un cambio tan profundo en el planeta, también tenemos el poder de corregir esta tendencia. Para ello, necesitaremos nuevas formas de pensar, métodos más inteligentes de producción, un consumo responsable y nuevos sistemas de financiación y gobierno.

El Informe Planeta Vivo ofrece posibles soluciones, incluyendo los cambios de fondo que requieren los sistemas alimentario, energético y financiero mundiales para satisfacer las necesidades de las actuales y las futuras generaciones.

Fuente: WWF, ONU


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